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Sobre La Odisea de Nolan

“La primera regla, pues, para tener un buen estilo es que el autor tenga algo que decir; es más, esto es, en sí mismo, casi todo lo que se necesita”. Eso dice Schopenhauer en su ensayo “Sobre el estilo”. Aunque apresuradamente se lo podría acusar de simplista o exagerado, hay bastante verdad en su aseveración. Ningún recurso estilístico resulta apropiado si no dice nada, o si lo que dice es tonto y lábil.“Tener algo que decir” no significa transmitir un mensaje, como si una obra de arte fuera un manual de instrucciones o un panfleto. Significa ofrecer algo vital y potente: una visión, una contradicción, una pregunta. Sucede que vimos “La Odisea”, de Christopher Nolan, y nos pareció una cagada. Nuestras razones se reducen, en última instancia, a que Nolan desoye a Schopenhauer. Hay una escena representativa de toda la película, especialmente, de su relación con el texto homérico. Ya de regreso Ítaca, Odiseo se presenta disfrazado de mendigo, porque sería peligroso que sus muchos rivales...

Tan tierno, tan sufriente

                                                 Límpiate la boca con la mano, y ríete,                                                Los mundos dan vueltas como mujeres antiguas                                                Que juntan algo que quemar en los baldíos Estos versos de Eliot bien po...

Tiempos difíciles. Sobre El agente secreto

Se escucha una radio. Dos locutores recuerdan una canción llamada “Samba no Arpège”. Cuando la música empieza a sonar (se trata de una canción alegre), se suceden, sin créditos que las identifiquen, fotos en blanco y negro: unos hombres descansan del trabajo; otro empuña un arma ante la mirada feliz de una mujer; Caetano Veloso y María Betania sonríen a la cámara; jóvenes y viejos celebran el carnaval. “Samba de Arpège” sigue sonando, pero la sucesión de imágenes concluye. Ahora se ve una estación de servicio bastante venida a menos a la que está llegando un auto pequeño y amarillo. Entonces aparece una leyenda: “Nossa história se passa no Brasil de 1977, uma época cheia de pirraça”. Los subtítulos en español dicen: “Nuestra historia sucede en el Brasil de 1977, en tiempos muy traviesos”.  El comienzo de El agente secreto (2025), de Kleber Mendonça Filho, nos sitúa rápidamente en un lugar y una época, pero a su vez tiene varios elementos desconcertantes. La alegría de la música y d...

Impresiones sobre la Biblia

 V Sigo leyendo la Biblia. Voy por el Libro Primero de las Crónicas, que hasta ahora se me hace cuesta arriba: una mezcla de genealogías confusas y paráfrasis de otros libros (Samuel, Reyes) sin el encanto de los originales. Para contrarrestar el hastío, voy a escribir sobre una historia de Jueces que me divirtió mucho: la de Sansón y Dalila. Aunque es muy conocida, vale repasarla. Él, además de forzudo, es un elegido por Yahveh: uno de los últimos jueces israelitas e incansable luchador contra los filisteos. Resulta que se enamora de Dalila, y ella, sobornada por algunos de los enemigos de él, se empeña en que Sansón revele el secreto de su fuerza.  Cuatro veces ella le pregunta. Las tres primeras, él la engaña, contestándole que sería vencido si se lo sujetara de determinada manera. Después de cada respuesta, mientras Sansón duerme, ella lo ata de la forma en que él le indicó, pero cuando él despierta se deshace fácilmente de la atadura.  Ella le reprocha que él no le h...

El coro desmembrado

 Este es el enlace para descargar mi nuevo libro El coro desmembrado: Hacé click acá Se trata de una publicación a la gorra, es decir, con la posibilidad de que los lectores hagan una contribución a voluntad. Si querés hacerlo, podés optar por alguno de estos medios: A través de Paypal, con mi dirección de mail: emicarabajal@hotmail.com A través de transferencia bancaria, CBU: 0140085401502205191334 o alias: BRAZO.PERNO.GRUTA A través de Mercado Pago, CVU: 0000003100049457358926 o alias: ecepto.adios.moto.mp ¡Muchas gracias!

Impresiones sobre la Biblia

IV Sigo leyendo la Biblia. Ya terminé la historia de David, y me llama la atención que la representación del rey sea más compleja que la de los otros héroes aparecidos hasta ahora.  Compárense, por caso, la actitud de David ante la muerte de uno de sus hijos con la de Abraham cuando se dispone a sacrificar al suyo.  La exigencia divina al patriarca no podría ser más impetuosa: “Toma a tu hijo, al único, al que amas, a Isaac […] y ofrécele allí en holocausto [...]” (Génesis, 22: 1). El mandato se enuncia de repente, sin nada que lo anticipe ni lo justifique. Sin embargo, Abraham responde con un acatamiento total. “Heme aquí” son las palabras que repite cada que Yahveh se comunica con él. Ejecuta las acciones que su dios le ordena sin expresar ninguna emoción: no da muestras de dolor cuando lleva a Issac al sacrificio, ni de alegría cuando es dispensado de ejecutarlo.  David, por su parte, se sabe culpable por la pérdida de su hijo. Tal como se le anuncia en una profecía, l...

Sobre Good Time y Crimen y castigo

 Hablaba hace unos días de Good time, la película de los hermanos Safdie estrenada en 2017, y destacaba, entre otros aciertos, la representación de las contradicciones del protagonista y la forma en que se relata su desenlace. Vale comparar ambas cuestiones con Crimen y castigo.  Tanto en la película de los Safdie como en la novela de Dostoievski, el conflicto fundamental del héroe consiste en la asunción de su responsabilidad frente a los otros. Así como Raskólnikov se debate entre la culpa por haber matado a dos mujeres y el empeño en ocultar su crimen, Connie, el protagonista de Good time, se la pasa realizando intentos tan arriesgados como infructuosos de salvar a Nick, su hermano discapacitado, de la cárcel, cuando en realidad la única forma de ayudarlo consistiría en hacer aquello que más evita: entregarse y declararse culpable por el delito que se le imputa a Nick, ya que fue él, Connie, quien lo llevó a robar un banco. Los dos protagonistas eluden la confesión de su de...