Sobre La Odisea de Nolan
“La primera regla, pues, para tener un buen estilo es que el autor tenga algo que decir; es más, esto es, en sí mismo, casi todo lo que se necesita”. Eso dice Schopenhauer en su ensayo “Sobre el estilo”. Aunque apresuradamente se lo podría acusar de simplista o exagerado, hay bastante verdad en su aseveración. Ningún recurso estilístico resulta apropiado si no dice nada, o si lo que dice es tonto y lábil.“Tener algo que decir” no significa transmitir un mensaje, como si una obra de arte fuera un manual de instrucciones o un panfleto. Significa ofrecer algo vital y potente: una visión, una contradicción, una pregunta. Sucede que vimos “La Odisea”, de Christopher Nolan, y nos pareció una cagada. Nuestras razones se reducen, en última instancia, a que Nolan desoye a Schopenhauer. Hay una escena representativa de toda la película, especialmente, de su relación con el texto homérico. Ya de regreso Ítaca, Odiseo se presenta disfrazado de mendigo, porque sería peligroso que sus muchos rivales...